Se han plantado unas 350 mil hectáreas y aunque muchos alaban el proyecto a nivel internacional, este también tiene algunos detractores.

Hay países que en su búsqueda por luchar contra el cambio climático y el deterioro de la naturaleza han implementado diversas medidas como el hecho de reducir sus emisiones de carbono y sus desechos o plantar árboles para frenar la deforestación.

Malik Amin Aslam, asesor del Primer Ministro y Ministro Federal de Cambio Climático de Pakistán, compartió un video en su Twitter donde se aprecia la Reserva Natural de Balloki hace un año y como es ahora gracias a Billion Trees Tsunami (Tsunami de mil millones de árboles) que comenzó a llevarse a cabo el 2019.
Antes la tierra era estéril y sin vegetación alguna, pero hoy la zona tiene césped y árboles.
“Fue un placer visitar #BallokiNatureReserve #Lahore después de un año – #PMIK @ImranKhanPTI inauguró esto en 2019 como parte de # 10BillionTreeTsunami y los resultados de la plantación en un año son fenomenales», escribió Aslam.
El proyecto es financiado por el gobierno pakistaní para promover la reforestación y se espera que se planten 10 mil millones de árboles en unos 5 años para aumentar el área forestal, recuperar bosques degradados y proteger áreas verdes y la vida silvestre, además de generar empleo.
Los árboles protegen el suelo de la degradación y regulan el agua en las granjas, mitigan inundaciones y enriquecen los suelos con su biodiversidad. Los cultivos de áreas boscosas son más resistentes a las sequías y a las lluvias en exceso.

Las malas noticias
El proyecto ha recibido algunas críticas debido a supuestos informes de facturación falsos, plantaciones falsas, tierra de mala calidad, pagos no autorizados y corrupción.
Además el bloqueo debido al coronavirus ha llevado a que los plantadores obtengan unas 500 rupias al día, la mitad de lo que ganaban antes de esta pandemia, por lo que su sueldo se ha reducido a menos del salario mínimo que es de 800 rupias diarias.
Además hay plantaciones realizadas en áreas de conflicto de propiedad, por lo que algunas personas han destruido parte de esta iniciativa formando turbas que removieron cientos de árboles frente a las cámaras en señal de una fuerte y clara protesta.
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