Jonah Larson tiene 12 años y ha vendido mantitas y personajes en crochet para montar su biblioteca. Ahora sueña con un laboratorio de ciencias.
Jonah recaudó dinero con sus confecciones a crochet para lograr construir una biblioteca en Etiopía, donde él nació y ahora junta dinero para construir un laboratorio de ciencias para estudiantes.
Este pequeño ahora vive en Wisconsin, Estados Unidos y enseña crochet, dicta charlas y tiene un libro títulado “¡Hola, Crochet Friends! Hacer arte, ser consciente, retribuir: haz lo que te haga feliz”.

“Da presentaciones a los niños sobre hacer lo que les hace feliz, incluso si no es lo que todos hacen”, dijo su madre, Jennifer Larson, a People.
“Realmente fue una casualidad descubrir el crochet. Cuando tenía 5 años, mi tía nos dio a los niños una bolsa de artículos de artesanía que ya no quería, y cuando lo estaba buscando encontré algo puntiagudo. Le pregunté a mamá qué era y era un ganchillo. Ella no sabía cómo tejer, así que me ayudó a encontrar un tutorial en YouTube”, dijo jonah a Simply Crochet.

Terminó su primer diseño, un mantel de cocina ese día y desde su primer tutorial pasó a proyectos más grandes.
Sus manos se hicieron más rápidas y sus puntadas más coloridas y Jonah comenzó a ganar premios, pero este chico vio algo más valioso en su trabajo y es que el ganchillo puede unir a la gente.



Jonah no sólo hizo realidad un sueño, sino que está concretando sueños para otros niños.
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